Advertisement

FINAL 

     Pasaron más de treinta años de aquel 25 de mayo de 1994. Treinta años y trescientos once días. Fue el segundo medio periodístico del Grupo Cristal Comunicaciones, quien se había iniciado con la fundación de la emisora de Frecuencia Modulada Cristal, 98.1MHz. Nacía un periódico local más; EL YUNQUE con un apotegma muy significativo “Para martillar en las conciencias y forjar los ideales”. 

Cómo todo comienzo fue difícil. Debíamos instalarnos en la sociedad. Para ello, elegimos un estilo propio. Nota corta, imagen atrapante, epígrafe identificador, título vigoroso y fundamentalmente una diagramación diferente. Así poco a poco, encontramos la senda. Para diferenciarnos de los demás, éramos gratuitos. Regalábamos información, entretenimientos, historia, literatura, opinión. Intentamos mostrar todas las facetas políticas y especialmente los hechos de corrupción. Así enfrentamos varias veces a la Justicia, obteniendo sobreseimientos y varios triunfos que fueron a las arcas de las entidades intermedias. 

Nacimos un 25 de mayo de 1989, bajo una lluvia tenue, distribuido en un acto oficial en la Plaza San Martín y arrebatado por los “alcahuetes” de turno, para que no se leyera. Aun así comenzó a gestarse una historia. 

Y hablando de historia, quien escribía en EL YUNQUE fue, Raúl Roldan. Secretario de la Comisión Pro Autonomía, quien detalló los pormenores la gesta. 

Una sección estaba a cargo del Profesor, Dibujante, Escritor, Hernán Balasini. 

La Literatura, en la pluma de Rosita, quien dejaba volar su imaginación en las poesías y cuentos cortos (luego premiados en todo el país). 

La opinión, en la versatilidad del Dr. Adolfo Chiappe, quien fuera galardonado como mejor editorialista de la provincia de Buenos Aires (en EL YUNQUE) por el Consejo de Ciencias Económicas bonaerense. El premio se lo entregó, nada menos, que el ex presidente de la Nación, Dr. Raúl Alfonsín. 

Diagramadores, varios. Colaboradores muchísimos. Y así, los auspiciantes comenzaron a apoyar la idea. 

Primer medio gráfico de color en Berazategui. Crítico e investigador. 

Así fue que un intendente, matón, con genes policíacos, que militaba el radicalismo y se entronaba por el Justicialismo, envió a “apretar” a todos los auspiciantes – menos uno-. 

Creyó que iba a silenciar al periodismo. “No era culpa del cartero”. 

EL YUNQUE siguió saliendo con la ayuda de varios amigos. Es bueno recordarlo ahora que finaliza su trayectoria. El empresario (y amigo) José Triviño y el Dr. Carlos Besansón, propietario de la agencia CID apuntalaron y el juicio iniciado, debió sucumbir, cuando este Editor Propietario, sugirió abrir una causa de corrupción que afectaba a varios e importantes profesionales y políticos. El funcionario en cuestión, ya fallecido, envió a restituir todos los aportantes comerciales y retirar la causa. Es significativo creer que aquellos, que colocaban su publicidad ya no eran “confiables”. El periódico sí. 

Ahora en el final de la partida, surgen las secciones especiales: “Yapay Peñi”, tradicionalista y folclórico, escrito por Oscar Chacho Padrón, “El Comercial” como el nombre lo indica referido a esa actividad con mucho sustento, rescatando a los pioneros. “El Mercader” adonde la industria que comenzaba a fluir en pequeños emprendimientos y Parque Industriales. 

EL YUNQUE fue quien lanzó la Primera Olimpíada del Conocimiento, con participación de todas las escuelas del distrito. Su finalidad era rescatar el conocimiento de los orígenes de nuestro Berazategui y de la personalidad de los grandes hombres y mujeres de la historia Argentina. Fuimos acompañados por la Asociación Orígenes de Berazategui y la Secretaría de Inspecciones. Todos los participantes se llevaban un diploma, los colegios ganadores, premios para su institución y los alumnos que arribaban a los tres primeros puestos, medallas de bronce, de plata y de oro. 

Luego de casi diez años, culminó la Olimpíada y nadie se preocupó más. Parte de la Historia de este medio…y de una ciudad. 

A través de estos treinta años y pico, EL YUNQUE, recibió varios premios en todo el país. 

Fue un diario escuela para muchos. Y fundamentalmente un medio de expresión diferente y amplio. 

El año 2020 fue una etapa de inflexión. Las redes fueron tomando impulso. La gente encerrada en sus viviendas, sólo accedía a medios electrónicos y redes. 

Se decidió dejar el formato papel e incurrir en lo digital. Nació EL YUNQUE DIGITAL. No fue lo mismo. 

Los jóvenes no leen, exigen rapidez en una información, casi no escuchan radio ni ven televisión. Todo pasa para ellos por las redes. Casi todo es efímero. Queda una pequeña franja de lectores de gente mayor a los sesenta años, que se desesperan si encuentran un ejemplar en papel. La “vieja” generación no entiende de tecnologías; pero los emociona aún, una nota cautivante donde la pluma suele ser exquisita, como la de los escritores, novelistas, o letristas de tangos. 

EL YUNQUE, perteneció a esa concepción. Casi no tiene cabida en este 2025, como tampoco las grandes editoriales que van cerrando o transmutándose. 

Como un hecho original, el primer ejemplar hablaba de un caso de corrupción contra una Obra Social, hoy a más de treinta años, la misma Obra social es sospechada de ilícitos. Pareciera que nada ha cambiado, tal vez los actores, pero la ilegalidad sigue existiendo y haciendo muchos nuevos ricos. Si calláramos seríamos cómplices. 

Creo que dejamos una estela periodística “Para martillar en las conciencias y forjar los ideales”. 

Sólo resta agradecer a cada uno de aquellos que aportaron un granito de arena para que este YUNQUE deje marcado hechos de una etapa de nuestra Patria Chica. 

Como diría alguien, “Nunca podrás plantar un buen futuro si estás anclado en el pasado”. 

FIN 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *