LA SECRETARIA DE CULTURA Y EDUCACIÓN INFORMA CON GRAN DOLOR LA DESAPARICIÓN FÍSICA DE EL GRAN MAESTRO Y DOCENTE LUDOVICO PÉREZ.

LA SECRETARIA DE CULTURA Y EDUCACIÓN INFORMA CON GRAN DOLOR LA DESAPARICIÓN FÍSICA DE EL GRAN MAESTRO Y DOCENTE LUDOVICO PÉREZ.

Oscar Ludovico Pérez nació en Allen, Río Negro el 5 de octubre de 1929, hijo de Dominga Grassi y Juan Enrique. Su padre era un trabajador del ferrocarril del Sud. Por su cargo lo trasladaban de pueblo en pueblo, de modo que en cada uno tuvo un hijo hasta sumar los 6, que son los Pérez-Grassi.

De muy pequeño con su familia se estableció primero en la avenida Andrés Barand y luego en la avenida Carlos Pellegrini entre Bernardo de Irigoyen y Manuel Quintana; en una propiedad que aún está en pie; siempre acompañado por el ronroneo del tranvía.

Estudió y egresó de la Escuela de Artes Plásticas “Pío Collivadino” que dirigía Juan Correo sus maestros y el de tantos quilmeños seducidos por la imagen. También fue alumno de Antonio Sassone, el escultor que realizó el monumento a San Martín que se halla en la plaza homónima de Quilmes, y Leopoldo Füselshuber, autor de “Ismos de la

plástica contemporánea. Examen y vocabulario”.

Viajó becado con fines de estudio por el Noroeste Argentino, donde compartió experiencias con el antropólogo Alberto Rex González.  

También viajó por América y Europa. Estudiando en talleres de artistas y museos de Austria, Bélgica, España, Francia, Holanda e Inglaterra.

Desde 1951 ejerció la docencia en varias instituciones entre las que se destaca la Municipal “Carlos Morel” de Quilmes, entre los años 1963 y 1972 y desde 1980 hasta el año 2006.

Fue profesor fundador de la escuela de artes plásticos “A. F. Sturla” (1963) de Avellaneda y de la escuela de Bellas Artes “Oscar Alberto Albertazzi” (1971) de Formosa, de la que fue director; como también lo fue de la escuela de Artes Plásticas de Junín (1974), Buenos Aires.

Realiza exposiciones en todo el país y en el exterior desde 1946. Realiza exposiciones en todo el país y en el exterior desde 1946. Fue invitado por el Museo de Arte Moderno en la representación argentina de grabadores al IV Festival Nacional de Arte, Cali, Colombia y al museo de Arte Moderno de Bogotá. Participó en el VII; IX; X y XI Salón de Grabado “Carmen Arozena”, de Madrid, España; en el II Festival Nacional de L´Aquarelle AU, Québec, Canadá. País donde realizó varias muestras individuales con su serie de acuarelas sobre el tema del tango; así como en el Koubek Center de la Universidad de Miami, EEUU.

Además de las de la Capital Federal y casi todas las capitales y ciudades principales del interior del país, son incontables las exposiciones individuales y colectivas realizadas en los partidos de Quilmes, Berazategui, Florencio Varela y casi todos los aledaños.

Dice de su plástica la escritora Ana María De Mena: “El dibujo, la acuarela, el óleo, la témpera no tienen secretos para sus trazos elegantes y su coloración armónica. Sin embargo, donde ha descollado y sobresale notablemente, es en el grabado. Aguafuertes, aguatintas y xilografías surgidas de su inspiración corroboran su calidad de maestro. De

su prensa ha surgido maravillas.”

Uno de sus últimos emprendimientos artísticos fue cultivar papiro en el fondo de su casa de Ranelagh para fabricar el papel sobre el cual volcó su arte; como los grandes genios de la plástica del pasado que fabricaban los elementos con los cuales pondrían en práctica su creatividad.

Recibió más de 120 premios en salones nacionales e internacionales Durante varios años fue diseñador de la empresa textil Bernalesa. Hace décadas que estableció su casa-taller en Ranelagh. Estuvo casado en primeras nupcias con María Pilar Arozena, fallecida a edad muy temprana, matrimonio del cual tiene un hijo.

Hoy con su actual esposa, feliz compañera, la artista Norma Cistaro, fraguan espacios y tiempos de cultura. La Sra. Cistaro diseñó la fuente “La Semana” que se construye con el auspicio del Rotary Club y la Sociedad de Amigos del parque de la estación de Ranelagh, el parque Eva Hajduk, un frondoso espacio verde que rodea la estación del ferrocarril de ese pueblo. La fuente se inauguró el 3 de noviembre de 2007 en un acontecimiento que fue

una auténtica fiesta popular donde asistieron funcionarios municipales, el Int. Mussi, numerosos integrantes de la cultura de Berazategui y Quilmes y gran parte de la comunidad local.

Él y su esposa integran la cofradía de artistas plásticos del Grupo La Rueda,junto a Martín Castro, Mario Amisano, Luis Bianchi, Miguel Montalto [4] y Jorge Cassanello.

En 2008 fue nombrado para asesorar y recuperar el Museo de Artes Visuales de Quilmes que estaba en un grave estado de abandono. Con ese patrimonio realizó exitosas muestras y exposiciones de artistas plásticos locales. Personalmente, él y su esposa Norma Cistaro, restauraron el marco del gigantesco cuadro de Víctor Roverano, parte del baluarte cultural de ese templo del arte local.

Luego asumió la responsabilidad en la coordinación de las actividades “del Roverano”, Norma Cistaro, pero siempre con el consejo, el apoyo, y la valiosa compañía de Ludovico Pérez.

Si una frase calificadora faltara para completar esta biografía de Ludovico Pérez es la de “laburante incansable del arte y la docencia”.

Su legado deja a la cultura quilmeña imágenes de un pasado propio que nos dice quiénes fuimos.

Así persevera creciendo en una carrera que relumbra en el ámbito local, nacional e internacional. Todo con mucha humildad y sin el vedettismo que algunos artistas padecen voluntaria o involuntariamente.

Gran cantidad de sus obras enjoyan las paredes de muchos coleccionistas particulares, así como el patrimonio de importantes museos del país y del exterior.

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