EL FANTASMA DE LA INFLACIÓN DE TRES DÍGITOS LLEGÓ PARA QUEDARSE

EL FANTASMA DE LA INFLACIÓN DE TRES DÍGITOS LLEGÓ PARA QUEDARSE

Según distintos especialistas este año podría pasar de 6% al 9% promedio mensual. El acuerdo con el Fondo imposible de cumplir y el dólar como única escapatoria. Cristina tras la renuncia de Feletti y el “sólo se trata de vivir” de Alberto Fernández.

El fantasma de la inflación de tres dígitos llegó para quedarse

A días de terminar la medición de mayo, las estimaciones privadas coinciden en que la inflación terminará por arriba del 5% y el último trimestre tendrá una suba de precios promedio mensual del 6%. Si las matemáticas aún existen en Argentina estas cifras anualizadas dan un aumento superior al 100%.

El fantasma de la inflación de tres dígitos no está por llegar: ya llegó y para quedarse. En febrero, en el aire de Radio Mitre escuché por primera vez hablar del riesgo de una inflación de tres dígitos. Quien lo dijo fue el ex economista del FMI Alejandro Werner, que a la vez decía que el acuerdo con el FMI justamente se hacía para evitar eso que parecía un destino. Este jueves volvimos a hablar.

“El acuerdo era malo, pero yo esperaba que evitara que las cosas se deterioraran más, que impidiera que la inflación llegara a tres dígitos, que aumentara la brecha o incluso que hubiera una corrida bancaria -dijo Werner-Pero ese escenario se materializa a pesar del entendimiento. Y eso es consecuencia de que el acuerdo es mediocre y, además, no está implementado”.

Werner observa que el Gobierno no está enfocado en cumplir el acuerdo, sino que está ganado por su pelea interna: “Guzmán trata de abrochar un par de datos que hagan parecer que está cumpliendo, pero no lo hace. Y, por otro lado, los ahorristas y los mercados financieros, que deberían apostar al peso, no le creen -sigue Werner-. Me preocupa esta situación porque un deterioro tan grande a poco más de doce meses de la elección debería resolverse con un acuerdo político y un compromiso de respaldo al programa económico. O la incertidumbre sigue y seguirá la aceleración inflacionaria y el deterioro financiero. No se deben descartar escenarios tipo corralito o similares, porque el desorden en algún momento llevara a la gente a pensar que sus depósitos están en riesgo. Si no se sabe cuál es un dólar caro, todos prefieren agarrar sus pesos y cambiarlos por dólares para pasar el período electoral en esa moneda”.

La inflación (anualizada) transitó 2021 en torno al 50%, en noviembre fue del 51%, en febrero saltó a 53%, en marzo a 55%, en abril a 58% y todo indica que en mayo estará alrededor del 60%. El promedio mensual de 6% incluye un aumento de los precios regulados del 3.9%. Con el ajuste de tarifas la inflación seguirá siendo alta.

“Si esa diferencia entre la velocidad a la que sube el dólar oficial y a la que suben los precios se compensa con un salto devaluatorio, la inflación puede pasar del 6% al 9% por varios meses seguidos”, le dijo a Clarín el economista Diego Giacomini. Considera que, para evitar ese costo, el Gobierno va a intentar contener el salto del dólar con más restricciones a las importaciones, que obviamente terminarán generando una recesión que ya se insinúa.

“Si el Gobierno de Alberto responde a las medidas que reclama el Gobierno de Cristina -dice en unos de sus últimos informes semanales Emanuel Álvarez Agis-. el déficit fiscal de este año sería del 6% del PBI. Pero, al hacerlo, consolida un nuevo piso de 60% para el año. Si no se tiene forma de controlar los precios, responder con suba de salarios puede resultar contraproducente”.

“A los actuales ritmos de inflación la estabilidad necesaria para atravesar la segunda mitad del mandato no está garantizada. Es imposible estabilizar la economía sin antes estabilizar la política”, concluye Alvarez Agis.

Fernando Navajas, economista jefe de FIEL, coincidió en una entrevista publicada esta semana por Infobae: “Como el Ejecutivo acomoda todas las demandas, esto permite que el programa con el Fondo pueda anclar expectativas y puede terminar duplicándose el déficit fiscal, generando una patología macro que no veíamos desde los años 80”.

Ya en Washington como en Buenos Aires todas las fuentes coinciden en que el FMI le dará a la Argentina una serie de perdones para aprobar las próximas revisiones, siempre y cuando se cumpla con la implementación de los principios básicos del acuerdo. El Fondo tratará de concentrar las revisiones a partir de marzo del 2023 evitando pasar por la Argentina en medio de un año electoral.

“El Fondo se va a cuidar de ser visto como alguien que le da un empujón al gobierno tambaleante de Alberto” -le dijo a este diario uno de los funcionarios que participa de la negociación-. “Y no vamos a firmarle una revisión o darle un aprobado en medio de un año electoral. No hay porque darle apoyo a un gobierno que no cumple”.

La renuncia de Roberto Feletti logró una paradoja: que el hombre más débil del Gobierno se transformara en el más fuerte o, en todo caso, en el único responsable de la crisis. “El viernes estaba contento y el lunes apareció con la renuncia escrita”, le dijo a Clarín un colaborador estrecho del Presidente. “Algo” pasó durante el fin de semana. Por “algo” debe leerse “Cristina”.

Feletti insistió en una receta que coincide con Cristina y La Cámpora: suba de retenciones o cupo para los granos y un giro más intervencionista por el conflicto global de alimentos. En relación a la inflación desbocada fuentes del kirchnerismo coinciden en señalar que “la amenaza es muy fuerte”. El Gobierno observa con temor el conurbano donde el alza en el precio de los alimentos pega sin contemplaciones. Axel Kicillof lo planteó en abril: “La situación social en el conurbano no da para más”, dijo.

En el segundo semestre, a la desaceleración del consumo se le sumará el alza de precios. Con el bonus track de la tan anunciada suba de tarifas de luz y gas, hasta ahora remolona en llegar por presión de La Cámpora. Pero los “chicos de la Revolución” juran haberse retirado ya de esa pulseada.

En la vertical de la escena, el Presidente cantó un tema de Lito Nebbia durante un locro en Florencio Varela: “Creo que nadie puede dar una respuesta / Ni decir que puerta hay que tocar / Creo que a pesar de tanta melancolía / Tanta pena y tanta herida / Sólo se trata de vivir”.

Jorge Lanata (Diario Clarin)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.