Carta de Lectores

Quiero compartir, denunciar o ser la voz de tantos inocentes que pagaron con sus vidas, muriendo de Covid19, cuanta inoperancia e injusticia.

Yo soy la orgullosa madre de Lorena Paola Riva, con Síndrome de Down, con apenas 40 años, la noté en todas las aplicaciones que pude, maldita burocracia, ya que en este mundo del revés, vale más una chapa, un cargo, que los abuelos y los Discapacitados. Ellos tendrían que haber sido los primeros, pero en este país tan corrupto no fue así, ya que nuestros hijos fueron dejados para últimos, y lo que es en todos los sentidos, los jubilados que trabajaron toda la vida para hacer este país, hoy ni les alcanza para los remedios, los Discapacitados, cobran una pensión de $1.200, díganme si no es una burla y vemos tan común que se aumenten porque no les alcanza los 200 o 500 mil que muchos cobran, cuanta miseria humana, ladrones, cuanta avaricia, se olvidan que se irán tan desnudos como vinieron.

Que ironía y cuanto dolor sentí el 6 de junio que me mandaron la citación para que por fin fuera vacunada, pero mi hija ya estaba despidiéndose de esta vida, ya que el 10 de junio falleció, de este maldito virus, bacteria, nadie sabe con exactitud, como combatirlo, cada Institución tiene su tratamiento y en este tema hay mucho paño para cortar, a veces mi enojo me hace decir me la mataron, la entubaron y nunca más despertó, y es tan terrible la agonía de esperar cada llamado, el cual siempre es desalentador, yo no vivía hasta la una del mediodía que me pasaban el parte, pero contra todo decía, no importa mi amor, te vas aa curar, un día más hija, porque sentía que era una gracia de Dios que estuviera viva y que iba a salir caminando, hoy la realidad es que ya no estás en este mundo, has volado muy alto mi amado Ángel, te voy a extrañar, dejaste un terrible vacío en mi vida, te voy a amar toda la vida, te mudaste de casa, pero te mudaste a mi corazón, fue una bendición y un enorme honor, haber sido tu mami.

Solo digo a quien corresponda la responsabilidad, que sobre sus espaldas, tienen otro inocente más.

Gloria Beatríz Alarcón

Berazategui, Julio de 2021

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