Aniversario

EDITORIAL

27 aniversario de la fundación de EL YUNQUE

“PARA MARTILLAR EN LAS CONCIENCIAS Y FORJAR LOS IDEALES”

El Yunque nació “para martillar en las conciencias y forjar los ideales”, como apotegma. Fueron años duros los inicios. Se distribuyó por primera vez, el 25 de mayo de 1994 en la Plaza San Martín durante un acto oficial. Ahí se informaba sobre un hecho de corrupción de un funcionario. Así nació EL YUNQUE. El nombre para honrar a mi abuelo y a mi padre, ambos herreros que supieron forjar sobre un yunque, la honradez de su trabajo diario.

Mi madre (recientemente fallecida) fue quien inspiró mi amor por la lectoescritura. Rosita, primera en redactar sus notas en la sección Literarias. Una mujer sufrida, pero amada por muchos alumnos que aún –ya envejecidos- la recuerdan con cariño. Escritora sublime, reconocida en numerosos encuentros y premios literarios. Madre amorosa y rígida, esposa consecuente y ferviente cristiana. Ese es el gen que inició EL YUNQUE.

Por nacionalista, y porque era necesario marcar la fecha (casi olvidada) donde se rompían cadenas con la Regencia de España e Indias, y así debía ser el nuevo medio gráfico. Que el periodismo fuera independiente.

Como ejemplo, usamos los principios libertarios Liberté, égalité, fraternité («libertad, igualdad, fraternidad»), que tuvo en su momento una gran repercusión entre los jóvenes de la burguesía criolla. Este nuevo medio intentó sostener que el poder político sólo pasa por intermedio del pueblo, pero cuidado, (para eso el periodismo) son solo administradores del bien común, porque si se transforman en opresores, delincuentes y corruptos, ese mismo Pueblo tiene el derecho de juzgarlos, enfrentarlos y si es necesario derrocarlos.

Hoy a veintisiete años del nacimiento de este periódico de papel (hoy diario digital) y doscientos once años de la revolución, se entremezclan pensamientos similares. Son los campos homogéneos y antagónicos, el pueblo puro frente a la elite corrupta. ¿Qué hace el periodismo? Se divide según los intereses.

Esa será en el futuro la tarea de EL YUNQUE.

¿De qué lado estaría en 1810, este periódico? De los saavedristas o los morenistas. Sin dudarlo, de Mariano Moreno uno de los integrantes más notorios de la Primera Junta.

¿De qué lado estaría EL YUNQUE en 2021? De los inoperantes, de los corruptos o de los más necesitados y trabajadores.

¿Apostaría a otorgar subsidios y pedir préstamos a riesgo de nuestra soberanía, o se inclinaría por dar impulso al trabajo? ¿En contra o a favor del campo? ¿A favor de los gerentes ineficaces o de los que impulsan fervorosamente el trabajo?

Seguramente estaremos al lado de los que construyen una Patria “grande, libre y soberana”.

El Yunque, en estos años fue censurado, acusado, perseguido y sin embargo aún sigue vivo.

Está presente, no en papel (debido a la crisis económica), sino en formato digital.

Pensando en un nuevo estilo, acorde a las normas de la época, pero sin olvidar el apotegma ni el pensamiento original.

Opinión, noticias, interés general, deportes, literatura, consignas y la voz de los lectores.

Como me auguraba mi madre al nacer del ideario gráfico, “escuchar al Pueblo, interpretar sus silencios y dar respuestas a sus inquietudes, sin alharacas sin falsas expectativas”.

Así seguirá, mientras me toque, informar, investigar, corregir, dirigir y editar EL YUNQUE

“Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir la tiranía”                                                                                                                                                  Mariano Moreno

Segundo aniversario

Recordatorio 25 de mayo 1996

 

Abriste decidido la puerta.

– ¿Se puede? –preguntaste- y percibiste un silencio pesado, donde las emociones se entremezclaban

– ¿Se puede? Volviste a preguntar; ¡bajito muy bajito alguien contestó desde algún lugar donde se hallan los espíritus – Abierto!

-Quien sea, que pase

Entonces, con mucho respeto, te presentaste: -El YUNQUE, para servir a Ud. y a la COMUNIDAD

Ese día quedó sellada tu suerte, porque ese día te aceptaron.

Te aceptaron porque cumpliste con la sabia consigna: Escuchar al Pueblo, interpretar sus silencios y dar respuestas a sus inquietudes, sin alharacas sin falsas expectativas. Recuerdo aquel día neblinoso de mayo; había banderas en las calles y escarapelas aleteando sobre los pechos argentinos.

Era el día de la Patria y apareciste, como un duende, escondido detrás de ese yunque que te dio la fortaleza necesaria para crecer: con dolor, a veces, porque el dolor forma parte del crecimiento.

Han paseado dos años y te afianzas en la lucha: en cada edición tratas de superarte cuando te equivocas.

– (¿Quién no se ha equivocado alguna vez?) enmiendas tu error y continúas: alta la frente, la VERDAD por lema y la LUCHA como estímulo de un trabajo compartido, donde todos hacen por vos, lo mejor que pueden.

No analizo tus secciones, no es necesario, el lector es quien te juzga.

Yo sólo revoloteo por tus páginas como una nube viajera y como tal, quisiera derramar sobre vos una lluvia de bendiciones para que al multiplicarte: FRUCTIFIQUES.

Rosita

 

NUMEROSOS COLABORADORES PASARON POR EL YUNQUE

Rosita Bonanotte (mi madre), Dr. Adolfo Chiappe, Raúl Roldan (Secretario Autonomía), Juan D’Agostino, Oscar Alberto Padrón, Ofelia Anisky, Roberto Malco, Sergio Pablos (Reportero Gráfico) Marta Mangione, Cristina Rossi, Profesor Hernán Balasini, Ángel Uriona (payador), Juan Larroza,  Miguel Martínez, Prof. Liliana Bolaño, Lic. Elisabet Leal, Alejandro Riva. Luis Cardozo, Luis Rodríguez, Aníbal D’Andrea, Daniel Aguirre, Sandra Massimino, Carolina Bartel, Sofía Lourenco, Dra. Mónica Colman, Noemí Nery, Claudio Buffevant, Heinnar Hamer, Jorge Hermman, Augusto Macario, María del Carmen Rhul, Victoria Santoro, Gisela Rodríguez, Fernando Fontana, Palito Mongiovi, Verónica Chamorro, Eugenia Santos.